Cómo planchar sábanas fácilmente y sin arrugas

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Planchar sábanas puede parecer una tarea complicada, sobre todo por su tamaño. Una vez extendidas sobre la tabla, sobran tela por todas partes y es fácil que vuelvan a aparecer arrugas mientras intentas eliminar las anteriores.

Sin embargo, con una técnica ordenada puedes planchar sábanas de forma mucho más rápida y conseguir un acabado uniforme. La clave está en trabajar por zonas, aprovechar el vapor cuando el tejido lo permita y doblar la sábana a medida que avanzas.

En esta guía te explicamos cómo planchar sábanas paso a paso, qué temperatura utilizar y algunos trucos para evitar arrugas y marcas.

¿Es necesario planchar las sábanas?

No siempre. Las sábanas pueden utilizarse perfectamente sin planchar si se lavan, se secan y se tienden correctamente.

Sin embargo, plancharlas puede mejorar bastante su aspecto, especialmente en sábanas de algodón o lino. También puede resultar útil si quieres que queden perfectamente lisas antes de guardarlas.

Si tu objetivo es simplemente reducir las arrugas, una buena técnica de secado puede ahorrarte bastante trabajo.

Antes de planchar las sábanas

Antes de encender la plancha, comprueba la etiqueta de la sábana para conocer la temperatura máxima recomendada.

También es importante saber de qué tejido está hecha.

Las sábanas pueden estar fabricadas con:

  • Algodón.
  • Lino.
  • Poliéster.
  • Mezclas de algodón y fibras sintéticas.
  • Otros tejidos o mezclas.

La temperatura adecuada dependerá de la composición de la prenda.

Si tienes dudas, empieza siempre con una temperatura baja y aumenta progresivamente si la etiqueta lo permite.

¿Cuál es la mejor temperatura para planchar sábanas?

No existe una única temperatura válida para todas las sábanas.

Sábanas de algodón

El algodón suele admitir temperaturas relativamente altas, aunque siempre debes respetar las indicaciones de la etiqueta.

El vapor puede ayudarte a eliminar las arrugas con menos esfuerzo.

Sábanas de lino

El lino se arruga con facilidad y puede resultar más sencillo de planchar cuando todavía conserva algo de humedad.

Si la etiqueta lo permite, puedes utilizar vapor y una temperatura adecuada para el tejido.

Sábanas de poliéster

En este caso conviene utilizar una temperatura más baja.

El exceso de calor puede dañar algunas fibras sintéticas, por lo que es especialmente importante comprobar la etiqueta antes de planchar.

Cómo planchar sábanas paso a paso

1. No esperes a que estén completamente secas si el tejido lo permite

Una sábana ligeramente húmeda puede resultar más fácil de planchar que una que esté completamente seca y llena de arrugas.

Si acabas de lavarla, puedes aprovechar ese momento para plancharla.

Si ya está seca, puedes utilizar el vapor de la plancha si la etiqueta permite hacerlo.

No es necesario empapar la sábana. Una humedad ligera es suficiente.

2. Extiende la sábana sobre la tabla

Coloca una parte de la sábana sobre la tabla y deja el resto doblado.

No intentes colocar toda la sábana de una vez. Es demasiado grande y probablemente terminarás arrugando las zonas que ya has planchado.

Trabaja siempre con una sección manejable.

3. Empieza por una esquina

Comienza por una esquina y avanza progresivamente hacia el centro.

Estira ligeramente el tejido con las manos para colocarlo, pero sin tirar con fuerza.

Pasa la plancha de forma continua y evita dejarla quieta sobre un punto.

4. Avanza por secciones

Una vez terminada una zona, desplaza la sábana y coloca una nueva sección sobre la tabla.

Continúa hasta completar toda la superficie.

Este método es mucho más sencillo que intentar controlar toda la sábana al mismo tiempo.

5. Dobla la parte ya planchada

A medida que termines zonas, puedes doblar cuidadosamente la sábana.

Esto tiene dos ventajas: ocupa menos espacio y evita que la parte que ya has planchado vuelva a arrugarse.

Procura hacer los pliegues de forma ordenada y no amontonar la sábana sobre la tabla.

Cómo planchar una sábana bajera

Las sábanas bajeras con goma pueden ser más complicadas de planchar porque tienen esquinas y bordes elásticos.

No es necesario conseguir que cada centímetro quede completamente perfecto.

Empieza por las esquinas

Coloca una esquina sobre la tabla y trabaja alrededor del borde.

Puedes introducir parte de la sábana sobre el extremo de la tabla para mantenerla más estirada.

Plancha el centro por zonas

Una vez trabajadas las esquinas, coloca las partes más grandes sobre la tabla y ve avanzando poco a poco.

No tires demasiado de la goma mientras aplicas calor.

No insistas en las zonas elásticas

Las partes con goma o materiales elásticos requieren más cuidado con el calor.

Si la etiqueta indica una temperatura concreta, respétala y evita dejar la plancha quieta sobre ellas.

Cómo planchar una sábana grande sin que se arrugue

Este es uno de los principales problemas al planchar ropa de cama.

La solución consiste en no intentar planchar toda la sábana de una sola vez.

Hazlo así:

  1. Coloca una parte sobre la tabla.
  2. Plancha esa sección.
  3. Dobla la parte terminada.
  4. Desplaza la sábana.
  5. Plancha la siguiente sección.
  6. Repite hasta terminar.

De esta manera, la sábana va quedando doblada y la zona que todavía no has planchado no interfiere tanto.

Cómo planchar sábanas rápidamente

Si tienes varias sábanas que planchar, puedes ahorrar bastante tiempo utilizando siempre el mismo orden.

Primero prepara todas las prendas y comprueba sus etiquetas.

Después:

  • Agrúpalas por tipo de tejido.
  • Empieza por las que necesitan menor temperatura.
  • Utiliza vapor cuando sea adecuado.
  • Trabaja siempre por secciones.
  • Dobla cada sábana conforme termines.
  • No repases una zona que ya está lisa innecesariamente.

También puedes reducir mucho el trabajo evitando que las sábanas salgan de la lavadora completamente arrugadas.

Retíralas cuando termine el programa y tiéndelas bien extendidas.

Cómo evitar que las sábanas se arruguen después de plancharlas

Plancharlas perfectamente y después hacer una bola con ellas sería desperdiciar todo el trabajo.

Cuando termines, deja que el tejido se enfríe antes de guardarlo.

Si vas a utilizar las sábanas inmediatamente, puedes colocarlas directamente sobre la cama.

Si vas a guardarlas, dóblalas cuidadosamente siguiendo siempre los mismos pliegues.

No las guardes todavía calientes ni húmedas.

¿Se pueden planchar las sábanas directamente sobre la cama?

En determinadas situaciones puedes utilizar la cama como superficie auxiliar para trabajar con prendas grandes, pero no debes utilizar una superficie que no sea adecuada para soportar el calor de la plancha.

La tabla de planchar sigue siendo la opción más cómoda y segura.

Si utilizas otra superficie, asegúrate de que sea estable, resistente al calor y esté correctamente protegida.

Errores frecuentes al planchar sábanas

Intentar planchar toda la sábana de una vez

Es demasiado tejido para controlar cómodamente.

Trabajar por zonas resulta mucho más práctico.

Utilizar demasiado calor

Una temperatura excesiva puede dañar el tejido y no necesariamente hará que termines antes.

No utilizar vapor cuando es adecuado

En determinados tejidos, el vapor puede facilitar considerablemente la eliminación de las arrugas.

Volver a arrugar las zonas terminadas

Si dejas la parte ya planchada amontonada sobre la tabla, tendrás que volver a repasarla.

Guardar las sábanas inmediatamente

Es mejor dejar que se enfríen y doblarlas después.

¿Es mejor planchar las sábanas del derecho o del revés?

En la mayoría de las sábanas puedes plancharlas por el lado que resulte más cómodo, siempre respetando la temperatura indicada por el fabricante.

Si tienen estampados, bordados o algún acabado especial, puede ser recomendable trabajar por el revés para proteger la superficie.

En caso de duda, consulta siempre la etiqueta.

Cómo conseguir sábanas perfectamente lisas sin plancharlas demasiado

La mejor forma de reducir el tiempo de planchado es evitar que se formen demasiadas arrugas durante el lavado y secado.

Cuando termine la lavadora:

  1. Saca las sábanas cuanto antes.
  2. Sacúdelas para separar el tejido.
  3. Estíralas bien antes de tenderlas.
  4. Evita dejarlas hechas una bola.
  5. Déjalas secar correctamente.

Cuantas menos arrugas tengan al llegar a la tabla, menos tiempo tendrás que dedicar a la plancha.

Preguntas frecuentes sobre cómo planchar sábanas

¿Cuál es la mejor temperatura para planchar sábanas?

Depende del tejido. Las sábanas de algodón pueden admitir temperaturas superiores a las de algunos tejidos sintéticos, pero siempre debes seguir las indicaciones de la etiqueta.

¿Cómo planchar sábanas grandes sin que se arruguen?

Trabaja por secciones y dobla cuidadosamente las partes que ya hayas planchado. Así evitarás que todo el tejido se acumule sobre la tabla.

¿Es mejor planchar las sábanas húmedas o secas?

Una ligera humedad puede facilitar el planchado de algunos tejidos. Si están completamente secas, el vapor también puede ayudar, siempre que la etiqueta permita utilizarlo.

¿Cómo planchar una sábana bajera?

Trabaja primero las esquinas y los bordes y después pasa a las zonas más grandes. Ten especial cuidado con las partes elásticas y evita aplicar calor excesivo.

¿Se pueden planchar las sábanas sin tabla?

Es posible utilizar una superficie plana y resistente al calor, siempre que sea adecuada para planchar. Sin embargo, una tabla facilita mucho el trabajo con prendas grandes.

¿Cómo evitar que las sábanas se vuelvan a arrugar después de plancharlas?

Déjalas enfriar antes de doblarlas y guárdalas con cuidado. Si vas a utilizarlas inmediatamente, colócalas directamente sobre la cama.

En resumen

Planchar sábanas es mucho más sencillo cuando no intentas controlar toda la pieza de una vez.

Trabaja por secciones, utiliza la temperatura adecuada para cada tejido y aprovecha el vapor cuando sea apropiado. A medida que termines cada zona, dobla cuidadosamente la parte planchada para evitar que vuelva a arrugarse.

Y recuerda que el mejor truco para planchar menos es evitar que las sábanas salgan de la lavadora llenas de arrugas: sácalas cuanto antes, sacúdelas y tiéndelas bien extendidas.